24.7.12

Correo tradicional

Abrí el buzón como tantos otros días, temiendo encontrar alguna factura olvidada, o algún impuesto nuevo que pagar, pero también esperando lo que ya me había sido anunciado. Por suerte sólo encontré lo segundo y algo de publicidad, así que volví a cerrar el buzón y salí a la calle. La carta tendría que esperar, como cuando sacas un helado del congelador y esperas un poquito a que se derrita y esté a punto, o como cuando esperas una ocasión especial para ponerte la camisa que acabas de comprar.

Paseaba por la calle y pensaba lo curioso de las relaciones que establecemos con la gente. En los últimos 4 años creo que habré hablado unas 3 veces con el remitente de la carta y habré estado con él un máximo de 2 horas en total. Sin embargo, cuando vi el sobre reconocí inmediatamente su letra, esa letra que me acompañó en tantas tardes de facultad, y en tantas noches de biblioteca. Fue entonces cuando supe que merecía la pena hacer el esfuerzo, pedir un día de vacaciones y gastar un pico en billetes de avión.

Se casa uno de mis compañeros de fatigas y juergas, con la chica que besó en aquella fiesta de fin de exámenes que ambos preparamos. Me gusta sentirme algo responsable de esa historia aunque hayan pasado  8 añazos ya, y me encuentro pensando que, en aquel entonces, no podía ni imaginarme dónde acabaríamos cada uno de nosotros. No es el primer amigo cercano que se casa, ni siquiera el primer compañero de la facultad, pero sí será una de las pocas bodas en las que se ha contado conmigo desde el momento 0. Y solo por eso, aunque en la boda haya 200 o 2.000 invitados, aunque apenas pueda ver a los novios o estar un rato a solas con ellos, habrá valido la pena.

Cualquier tiempo pasado fue... anterior :)

17.7.12

Pepe, vente pa Bélgica ( o qué se cuece en el país de los gofres)

Que sí, que llevo un millón de años sin escribir, que ya me vale blablablá, ya hablaré de eso otro día (o no), el asunto que me ocupa hoy va por otro lado.

De un tiempo a esta parte y debido a la situación económica de España, varios amigos y amigas me han preguntado qué tal por aquí. Preguntan si se nota mucho la crisis, si hay trabajo, si aquí el salario llega a fin de mes y esas cosas que a uno no le interesan mucho hasta que se plantea seriamente salir por patas del país.

Por suerte (y gracias a mis esfuerzos, porque en ningún sitio regalan nada), yo no me puedo quejar y tengo un trabajo con el que gano un sueldo razonable. Así que voy a intentar echar un cable de la única manera que se me ocurre: explicando cómo va la cosa por aquí, cómo se vive, cómo se trabaja, etc. Creo que, después de más de 4 años currando y casi 6 viviendo aquí, puedo opinar y ser relativamente imparcial, así que sin más dilación, vamos al tema:

Trabajo

Hay trabajo. Los datos más recientes del porcentaje de paro que he podido encontrar hablan de un 7,2 % (en Abril de 2012). Obviamente, hay sectores que tienen más trabajo que otros, por ejemplo hay mucha demanda de gente con ingenierías de todo tipo y con enfermería.

Pero ¿qué se necesita para trabajar aquí? Muy sencillo: un título y, al menos, un buen nivel de inglés. Los idiomas oficiales de Bélgica son el Francés y el Flamenco (Holandés), así que si al inglés le sumas uno de los dos (o los dos) tus posibilidades de encontrar un buen trabajo aumentan mucho. Si con el inglés tienes, pues siempre puedes buscar alguna multinacional con sede aquí y probar suerte, hay muchas y de sectores muy variados. Y si no tienes ni un mísero título siempre puedes probar la hostelería o la construcción, que no es que sea lo mejor pero como le oí decir a un chaval "para estar de camarero en málaga, estoy de camarero en Bruselas y de paso aprendo francés". Las empresas de seguridad (rollo Securitas y tal) tampoco son mala opción, y en los Call Centers se cobra aproximadamente el doble que en los de España. Vamos, que opción hay.

Dependiendo de tus cualificaciones y lo grande que sea la empresa no es raro que tu contrato incluya cheques restaurante (que también se pueden utilizar en los supermercados), mutua privada (explicado en el apartado Sanidad), plan de pensiones, o incluso coche de empresa. El número de días de vacaciones mínimo es 20, pero las empresas suelen ofrecer 25. Se respeta bastante la vida personal de los trabajadores, y no suelen poner pegas si alguien pide jornada reducida por maternidad/paternidad (el estado subvenciona una parte del sueldo del empleado en ese caso).

Si quieres ver alguna oferta de trabajo puedes dirigirte a www.monster.be .

Educación

La educación no es en absoluto mala, y los precios son bastante parecidos a España. A todos los niños se les enseña Inglés desde pequeñitos, más su idioma local ( Francés / Holandés), y antes de la secundaria ya empiezan a cursar el otro idioma nacional de manera que, los últimos años de secundaria, hay quien elige un cuarto idioma ( suele ser Alemán aunque últimamente el Español se ha puesto de moda!). Los maestros y profesores reciben su sueldo del estado pero son contratados por el colegio en sí, de manera que no hay oposición y con la carrera de magisterio vas que afeitas (en el caso de secundaria, con tener el CAP ya se puede ejercer).

Yo he recibido cursos de idiomas y diseño web en las escuelas públicas "nocturnas" o "para adultos" y, por poner un ejemplo, cursar francés me costaba 120 euros al año. Si acudes a un centro privado o la universidad para hacer el mismo curso es posible que resulte más caro.

Sanidad

La sanidad belga es "privada" en el sentido de que tienes que estar asociado a una mutua, no hay "seguridad social" como tal pero seas de la mutua que seas, si te pasa algo y tienes q ir al hospital, enseñas la tarjeta de la mutua y OK, y si tienes que comprar medicinas, primero pagas todo el importe (un poco caro) y luego, si son medicinas recetadas, envías la receta a la mutua y te reembolsan hasta el 80%. La mutua suele costar unos 100 euros anuales (osea, NADA) y hay varias para elegir. Normalmente al trabajar te suelen ofrecer una Mutua privada que complemente a la que ya tienes y que, por ejemplo, si estás hospitalizado recibas X dinero por día que no puedas ir a trabajar.

Paro

¿Y qué pasa si me quedo en el paro? Una vez llevas más de un año trabajando en Bélgica tienes derecho a la prestación del paro. Esta prestación es vitalicia, osease, puedes cobrarla hasta que te mueras, pero no a costa de cualquier cosa... Hay que demostrar que estás buscando activamente trabajo. ¿Que te falta formación? Los servicios sociales te pagan cursos de idiomas y de cosas que te puedan ayudar a trabajar. Mucha gente se aprovecha de esto y de un tiempo a esta parte se controla mucho, y se están quitando prestaciones, pero si uno hace las cosas bien no hay por qué preocuparse.

Nivel de vida

Partiendo de la base que hace mucho que no vivo en España y que nunca he trabajado allí (al menos con contrato), puedo decir que aquí el sueldo sí llega a fin de mes. El salario mínimo interprofesional ronda los 1.300 euros netos (bruto es mucho más, pero los impuestos aquí son mucho más elevados que en España). Una cesta de la compra semanal para dos personas puede rondar los 60-70 euros (que yo recuerde, no es mucho más caro que en españa), salir a cenar por ahí sale por entre 15 y 25 euros por persona, el alquiler de un apartamento de 40 metros cuadrados en Bruselas en un barrio normal puede rondar los 500 euros (ojo que estamos hablando de la capital, es más barato en las ciudades y pueblos circundantes), un bono de 10 viajes válido para tranvía, metro y bus (con trasbordos) sale por 12 euros y un billete de ida/vuelta a España, si se pilla con tiempo, puede salir por menos de 100 euros.

Si te interesa mirar alquileres puedes verlos en www.immoweb.be , para compartir piso http://www.appartager.be/ .

Sociedad

Está claro que a país distinto, culturas distintas. Sin entrar en clichés yo diría que los belgas no son gente especialmente abierta o amistosa, pero en general son educados y respetan tu espacio (por supuesto que hay excepciones, como en todas partes). También tengo que decir que, una vez forjada la amistad con un/a belga, siempre se puede contar con ellos.

Por lo demás, pues como ya he dicho los impuestos son brutales, y algunas costumbres nos pueden chocar: se saca la basura una vez en semana (y te multan si lo haces antes de tiempo), las tiendas cierran a las 6.30 - 7.00 de la tarde (los supermercardos a las 8), al conducir la derecha tiene prioridad absoluta... Son muchas nimiedades de las que uno se va enterando una vez lleva un tiempo aquí, que pueden resultar chocantes al principio pero que tras unos meses (o años) ni te paras a pensar.

Tiempo libre

Debido al clima hay muchas actividades de interior, se lleva lo de hacer fiestas en casa o barbacoas en el jardín cuando hace bueno, aunque hay de todo para todos los gustos. Aquí se pueden encontrar actividades culturales, en la naturaleza, discotecas, bares, festivales de música, ferias medievales, fiestas de la cerveza... Especialmente en verano, Bélgica es un no parar, y al ser un país pequeñito es muy manejable y estar cada día en una ciudad haciendo una cosa distinta es posible. El que se aburre en Bélgica es porque quiere.

Y si te aburres, en hora y cuarto en tren te plantes en París, hora y media para Londres, dos horas para Amsterdam, hora y pico para Alemania... Es un lugar estratégico si te gusta viajar.


En resumen, que si te apetece levantar el vuelo, Bélgica puede ser un buen destino. Si a alguien se le ocurre algo más que contar o tiene una duda sobre cualquier cosa, usad los comentarios para que lo vean los demás lectores :) Sino, siempre podéis mandarme un mail. Suerte y ánimo!

7.12.11

Bélgica tiene gobierno

Desde ayer, día de San Nicolás, mi querido plat pays tiene gobierno otra vez. Yo no soy ningún entendido en política ni pretendo serlo, pero sí me parece interesante comentar unos cuantos hechos curiosos que la ausencia de gobierno ha provocado y algún que otro porqué. No sé si a alguien le aclarará las cosas, pero creo que puede dar una pequeña visión sobre la compleja realidad belga. Un país tan pequeñito y con tanto lío!

- Hemos estado sin gobierno 535 días.

- En este tiempo, ha bajado el paro, ha subido el PIB y el salario mínimo. Pero también ha aumentado (y mucho!) la deuda pública, superando ampliamente a la española (fuente aquí)

- La riña política empezó por una serie de desacuerdos entre las zonas limítrofes del país, y con limítrofes me refiero a las que están dentro del llamado BHV (Bruselas - Halle - Vilvoorde ), zonas conflictivas por tener una representación amplia de ambas realidades idiomáticas (francés y holandés).

- En los 50-60, el dinero estaba en la parte francófona. Tras la crisis de la minería y la siderurgia, el dinero pasó a estar en las empresas de la zona neerlandófona. Estos últimos, que siempre han tenido un poquito de complejo de inferioridad, no toleran que los anteriores se estén aprovechando de los impuestos que ellos pagan.

- El nuevo primer ministro es de padres italianos, francófono y abiertamente homosexual.

- De estas 3 cosas, lo que más molesta a la opinión pública (con mucha diferencia) es que no habla holandés como los nativos. Es el primer presidente no neerlandófono en más de 30 años. Y sí, habla holandés, bastante bien por cierto.

- El discurso de investidura del primer ministro fue en los 3 idiomas nacionales (los 2 mencionados y alemán).

Por último una reflexión. ¿Os podríais imaginar algo parecido en España? A mi me cuesta, la verdad.

13.10.11

Poco a poco

Tras atravesar la ciudad, toca buscar aparcamiento cerca del hospital. No es la primera vez que voy y ya le tengo el truco pillado a las zonas, así que no tardo en encontrar un sitio. Con un poco de prisa, me dirijo al super de la esquina y compro unos dulces, que seguro le gustarán. Ana no tardará en llegar, me gusta ir a verlo con más gente porque así parece más patente que todos sus amigos estamos ahí para él. Compro dulces también para Ana y para mí, no sé si a él le gustará comer solo, pero a mí no me gusta, y los pasteles de manzana tienen buena pinta. Aún recuerdo cuando vomitaba todo lo que comía por culpa de los medicamentos, y perdió tanto peso. Por suerte mejoró, y con él su apetito, y creo que ya habrá ganado lo que perdió, incluso un poquito más.

Con estas cosas en la cabeza salgo de nuevo dirección al hospital. Ana me espera en la puerta, leyendo un libro. Le doy un beso, tiene la cara fría de esperar en la calle, igual me he retrasado más de la cuenta... pero llevo la merienda conmigo, así que no se enfada. Atardece y pronto acabará el horario de visitas, así que nos metemos en el edificio y nos dirigimos a la planta de recuperación física y motriz.

Lo encontramos tirado en la cama, pero sonriente. "Me están haciendo andar con un andador" nos dice nada más llegar, y los dos nos alegramos muy mucho. Cualquier persona que lo hubiera visto los primeros días de hospital ni lo habría imaginado. Y la semana pasada ya podía ir de la cama a la silla de ruedas solo. ¡Le pone tantas ganas! Es imposible no emocionarse. "Lo malo es que las viejas me adelantan por los pasillos" bromea, a lo que Ana responde que debe ser que las ancianitas tienen más práctica. Todos nos reímos y nos comemos los dulces, olvidando por unos minutos dónde estamos, que nunca viene mal.

Nos habla un poco de la rehabilitación, y de la posibilidad de que, cuando se encuentre mejor, asistir solo un par de horas diarias y poder volver a casa. Hace ya muchos meses que empezó todo y eso es lo que más ansía. La primera vez que lo ví en el hospital le dije que había que ponerse bueno y que sería un proceso largo, pero que había que ir poco a poco y no desanimarse. En aquel momento no lo entendió, no veía mejoría con el paso de los días. Pero ahora ya puede mirar atrás y decir que ha evolucionado.

Nos despedimos con un beso y salimos del lugar. De vuelta en el coche, comentamos que se ve mejor. Físicamente es notorio, pero anímicamente quizás lo sea más. Tanto tiempo en un hospital desesperaría a cualquiera, pero él ha sabido darle la vuelta a la situación y se esfuerza para estar allí el menor tiempo posible. Poco a poco.

15.9.11

Trabajando en la torre de Babel

El nuevo curro es un sitio peculiar.

Acostumbrado al Flandes profundo donde se habla flamenco o flamenco, llegar a un sitio donde los flamencos hablan francés (la mayoría) y los francófonos hablan flamenco (menos, pero bastantes más de lo que cualquiera se esperaría) desconcierta. Yo me manejo un poco mejor con el flamenco, aunque poco a poco el francés que mi querida Wendy me enseñó va dando su fruto.

En las primeras semanas me presentaron a mucha gente, y al presentarnos siempre se decía los idiomas que uno hablaba, pero no todo el mundo habla todos los idiomas igual de bien (me incluyo) así que elegir en qué idioma hablas con los demás puede traer más de un dolor de cabeza. Hasta la fecha intento hablar los idiomas nativos de mis contertulianos, pero los primeros días no estuve lo suficientemente seguro de mi francés así que ya se me han colao un par de francófonos que me hablan inglés... a ver si poco a poco voy mejorando, aunque por experiencia sé que cuando conoces a alguien en un idioma, es muy difícil cambiar ese idioma para conversar.

Ya he tenido que hacer un par de visitas a clientes, y he de decir que los flamencos se muestran mucho más agradecidos y sorprendidos (y con razón) de que un extranjero les hable en flamenco. Los francófonos, por contra, ni se inmutan. Supongo que ni se plantean que alguien que trabaje en sus tierras no maneje su lengua, y suponen bien: Wallonia, que no cuenta con demasiadas empresas internacionales, tiene además una tasa de paro ampliamente superior a la de Flandes, así que los guiris nos solemos amontonar entre Flandes y Bruselas.

La realidad lingüística de este país muy compleja. Tanto que ni los mismos políticos se ponen de acuerdo (aunque parece que están llegando a algo, después de año y medio sin gobierno). Hay mucha gente con ganas de separar las regiones y ahorrarse problemas, pero yo compruebo cada día que poniendo de nuestra parte, se puede convivir y trabajar perfectamente en los 2 idiomas. Bélgica, qué hermosa y bilingüe eres.

6.9.11

Cambiando el ordenata

Venga va, otro intento de retomar el blog, a ver  si se va pillando ritmo.

Una de las razones por las que llevo una temporada sin escribir, es porque he cambiado de ordenador. No es la más importante pero hay que poner alguna excusa fuera de la vagancia...

Divagaciones a parte, siempre me ha costado un poco acostumbrarme a los gadgets nuevos. Este nuevo portátil es más finito, más rápido y más bonito, y me ha salido bastante más barato de lo que me salió el viejo Toshiba, pero aún así me ha costado sentarme con él, acostumbrarme a su tacto, a su teclado... y ponerme a escribir.

No sé por qué siempre me cuesta estrenar las cosas, me pasa con la ropa, incluso con los videojuegos... quizás me pueda el sentimiento de tener algo por descubrir, y cuando me he decidido a trastear los entresijos del cacharrito me he llevado más de una grata sorpresa :)

Antes de nada decir que siempre le había tenido un poco de tirria a la marca de la manzana. Me parecían precios desorbitados, una moda solo apta para ricos, y un producto en el que se pagaba más la marca que el producto en sí. Aprovechando el viaje a los USA y viendo que me podía salir bastante más barato con el cambio a dólares, me empecé a informar de las características que me interesaban y me empezó a picar el gusanillo. Una vez en la tienda, lo probé un buen rato y tras comprobar que era lo que buscaba, decidí comprarlo.

Desempaquetando el nuevo portátil en la tienda, a la 1 de la mañana. U. S. A!!!

El viejo se lo han quedado mis padres, que pronto llegará el frío y les vendrá bien tener un ordenador con el que puedan estar al lado del brasero ;) Lo echaré de menos, ya que lo compré para venirme de Erasmus y ha sido mi compañero de aventuras todo este tiempo, pero creo que el otro es un digno rival. Como curiosidad, el nuevo me ha costado bastante más barato de lo que el viejo me costó en su día :)

A la izquierda el nuevo, y a la derecha el viejo.

19.6.11

Niu Yor, Niu Yor!


Bueno, a ver si conseguimos poner esto un poco al día...

Justo antes del cambio de trabajo, había un viaje planeado a la ciudad de las oportunidades: New York city. Dicen que si no consigues lo que te propones allí, no lo conseguirás en ningún lado, y supongo que si lo que quieres conseguir es subir unos kilillos, andar hasta que te du
ela el alma y que te falte tiempo para hacer todo lo que tienes pensado, es una afirmación bastante cierta.

Nunca he sido demasiado fan del estilo de vida americano, el patriotismo exagerado, la doble moral y hacerlo todo a lo grande no van mucho conmigo, pero siempre tuve curiosidad por la ciudad a la que tanta gente le ha cantado, escrito y amado.

Supongo que tienen parte de culpa el ser un poco seriéfilo, y que en todas las grandes
producciones de cine aparezca una u otra parte de Manhattan, el caso es que andar por esa ciudad fue para mi como estar contínuamente en una película. Es una sensación bastante especial que, unida al ajetreo y la prisa de intentar ver y hacer todo lo posible, hacen que la ciudad te atrape desde el momento 0. No sé si podría vivir allí, quizás demasiado lejos... pero sí tengo muy claro que quiero volver a esa isla donde cada rincón es una experiencia. Incluso me ha provocado un poco de curiosidad por conocer otras ciudades de los USA, pero eso será más tarde que pronto :)

De momento os dejo con mis fotos favoritas de este viaje, que es lo que la gente mira en los blogs. Y pendientes unos pocos posts más.