25.10.08

Conocí a una mujer...

Conocí a una mujer que no tuvo muchas oportunidades en su vida. Aprendió a leer y a escribir como pudo, con el típico maestro que andaba de cortijo en cortijo enseñando por un plato de comida y un techo donde descansar unas cuantas noches. Borraba los cuadernos donde ya habían aprendido a escribir sus hermanas mayores y los rehacía con esmero. Leía poesía, cosa que le costó un disgusto una vez que, accidentalmente, quemaron el libro de poemas que una vecina les dejó por tenerlo muy cerca del candil.

Como no había mucho más que hacer, empezó a coser desde muy joven, y no precisamente en buenas condiciones. Su madre murió cuando ella aún la necesitaba, así que tocó apencar junto con sus 5 hermanos para sacar adelante una casa donde el padre no se desvivía precisamente por ellos. Pero salieron adelante, y ella lo perdonó todo, e hizo de tripas corazón por cada noche en vela, por cada dolor de espalda, por cada lágrima que nadie vió.

Al tiempo conoció a un chaval, cuya familia fue conocida en la región antaño por sus tierras. El chico era un poco gambitero, pero cuando ella le dijo que si quería algo con ella tenía que ser algo más formalito, cortó de raíz porque así es él (también lo conozco y es la mejor persona del mundo sin duda alguna).

Se casaron sin muchos medios, se les iba a pasar el arroz y apuesto que la gente del pueblo ya hablaría. No pudieron comprar casa, ya que el poco dinero ahorrado siempre se iba en la labor del campo. Así que la mujer siguió trabajando como una mula hasta cuando pudo para que los críos que después vinieran no tuviesen falta de nada. Y no la tuvieron, ni material, ni afectiva. Por el día sólo había ojos y manos para los retoños, un niño y después una niña, y por la noche cosía en una vieja máquina para tener siempre lista la tarea.

Para cuando estos críos pudieron apañárselas solos, su salud se había resentido de una vida entera de sacrificios. Le diagnosticaron una enfermedad rara, de estas que solo se conocen cuando te toca a tí o a alguien muy cercano. Pero ella siguió siendo ejemplo de paciencia, aceptación de las limitaciones y lucha diaria desde estas. Y cuando le tocó descansar porque la enfermedad así lo exigía, se lo tomó como el descanso que había estado esperando durante toda su ajetreada vida. Ahora cose por hobby, y le está haciendo un cuadro de La Alhambra en punto de cruz a su hijo, que está medio loco y vive en el extranjero. Aprendió a usar Skype por él, y pasó de no haber tocado nunca un ordenador a ver los capítulos de cierta telenovela de tve en línea vía su página web.

Esa mujer hoy cumple años, muchos gracias a Dios, así que para ella va el post de hoy. Por algo es una de mis lectoras más asiduas...

Felicidades mamá.

8 comentarios:

Falo dijo...

si señor, toda una madre coraje!

Felicidades!! y un besote :)

Rich [boyfone] dijo...

Jou Josele escribes tan bien que es casi imposible no comentarte algo y más si haces entradas tan chulas como la presente.

Muy bonita forma de rendirle un homenaje a tu madre ;)


¡MUCHAS FELICIDADES PARA ELLA!

Cuídate tío!!

Átropo dijo...

Hola!!
Me ha emocionado tu entrada. Con decirte que me he puesto a llorar... El cariño de una madre es irremplazable. No sabes la suerte que tienes de valorarla.

Muchas felicidades a tu madre.
Un saludo.

Gatsu dijo...

Muy bueno el post tio, he alucinado leyendolo y me ha emocionado. Creo que ella te ha traspasado su capacidad de lucha, voluntad y fuerzas... aiss las madres! felicidades por el cumple!

Anónimo dijo...

Eres un buen novelista y he llorado como una magdalena jeje, tb tu hermana.
Este regalo de cumpleaños ha sido muy especial para mí y nunca lo olvidaré.
Un abrazo fuerte. Mamá

Jose Carlos dijo...

Muy buen relato, hasta me he emocionado, felicidades a la afortunada que cumple un año más, y un saludo para el escritor.

Letichan dijo...

Muchas felicidades a la homenajeada (aunque sea tarde) y decirte de paso, Jose, que es uno de los regalos de cumpleaños más bonitos que he visto.
Un abrazo y gracias por pasarte por el blog.

eu dijo...

Tu madre me comentó lo emocionante que fué para ella tu felicitación de su cumpleaños y de tu blog.
Creo que de niño ya prometías con tu sensibilidad y tu forma de ver la vida, a mi tb me ha emocionado y una que otra lágrima ha salido.
No creo que estes tan loco, vives una vida real y no te engañas, por eso eres capaz de escribir asÍ.
Mil gracias por hacerle ese regalo a tu madre, el regalo de ser JOSE.
PD: No sabía que quemaron el libro con el cándil. JEJEJE.
Un abrazo, te quiero.
Eu