Es el caso de una de las muchas conversaciones que tuve con Mariflos en nuestro puente, allá por Hasselt. Que conste que recuerdo muchas más, ver a los barcos cargados de arena navegar por el canal nos ponía super profundos y de allí salieron muchos planteamientos, pero el que hoy recuerdo me vino a la cabeza esta mañana y lo tenía que escribir. La conversación tuvo una frase estrella, que fué:
- Pues a mí Bélgica me ha servido para descubrir el significado del otoño.
A primera vista suena a peli americana en la que los niños descubren que el significado de la navidad es tal o pascual... Yo me empecé a descojonar, pero ella siguió argumentándomelo muy seria, así que la tuve que escuchar. Y tenía razón.
Resulta que si pensamos en el sur de españa, tenemos básicamente 3 estaciones: verano, invierno y entretiempo. No es que la primavera no exista, que se lo digan a los alérgicos... pero el cambio apenas se nota y es tomada como la antesala del verano. El caso del otoño es más acusado: simplemente no existe. Que sí, que a dos árboles y medio se le caen las hojas... y ?

Una calle de Hasselt en Otoño
Aquí el otoño huele (digo huele y no apesta) a una mezcla de tierra mojada con hojas pudriéndose. El verde se vuelve más oscuro, al igual que los días que, sin ser de invierno, ya empiezan a apuntar maneras. Hay niebla, llueve pero no diluvia y la gente empieza a estar menos en la calle. Es curioso como siendo una estación trámite, aquí se note mucho más el cambio. También se nota (y mucho) en la actitud de la gente, derrepente todos pasarían por granainos (por la malafollá). Dicen que en Octubre el índice de suicidios se dispara, y hay algo así como una "depresión de octubre" generalizada que a mí no me termina de agradar...
Busco ideas antidepresivas, se aceptan sugerencias.



