6.5.09

The come back

Como tantas otras veces, volvía a cojer el avión. Volvía a ver el mar, un poquito pero lo justo para recordarme que, a veces, lo echo de menos. De nuevo veía las montañas, a esas sí que las echo de menos todos los días, supongo que por la protección que aparentan dar. Otra vez de transporte en transporte, otra vez palizas de coche... otra vez en España. 7 días mal contados que pasaron como un suspiro, aunque pesaron (y pesan) lo suyo: el cuerpo ya no aguanta los mismos excesos y la mente... de esa mejor ni hablar.

Siempre he cometido la mediocre imprudencia de mirarme en los demás, de compararme con ellos para ver si lo estoy haciendo bien. Craso error, lo sé, pero a veces no puedo evitarlo, supongo que la educación que me dieron incluía algo de de esto, como también incluía el ser humilde, el intentar no llamar la atención, el ser responsable... todas ideas buenas, pero según la situación unas más prácticas que otras.

El caso es que miraba a mis amigos y los veía ilusionados con sus nuevos proyectos, felices con sus rutinas, alegres de ser quienes son y estar donde están. Algunos con trabajo, otros aún estudiando, otros por desgracia parados, pero todos bien gracias a Dios (o a Miguel, Lean, o a Miguel ...). Los miraba a ellos y me miraba a mí, o mejor dicho ellos hacían que yo me mirara desde fuera, cosa poco común para alguien que vive solo, va a su bola y a veces se siente un poco apartado del mundo.

¿Cuándo te vienes? decían algunos. No vuelvas ni de coña, la cosa está fatal en España decían otros. ¡Lavín vieo, 2 años y pico ya por ahí lejos! me decían los conocidos, que aunque su opinión me importe poco, es una opinión como cualquier otra. Y derrepente me ví, en el pequeño caos de vida, sin saber qué hacer, a quién oír o qué pensar. Crisis de identidad debido al exceso de información y al exceso de calentamiento neuronal al que me sometí.

Pero de todo se saca algo en claro: ahora sé que hay cosas que deben cambiar en mi vida sí o sí. Y no solo lo sé sino que estoy intentándolo como puedo. ¿Los resultados? Ya se verán, o no, pero al menos estoy en camino y seguro de que debo estar en camino.

A parte de todas las rayadas mentales, la visita a España ha sido genial. Hice todo lo posible por ver a todo el mundo, me reencontré con gente que hacía mucho tiempo que no veía y estuve muy agusto. Eso sí, la próxima vez me quedo en Loja y que venga a verme quien quiera... qué paliza de coche !!

Y de postre un vidrio de mis recién descubiertos Vetusta Morla, la canción me tiene bastante enganchado y tiene muuucho significado.

5 comentarios:

(ektwp) dijo...

Pues de lo tuyo no se que decirte, solo te diría que hagas lo que te apetezca aunque de un poco de miedo.
Ah! Y gracias, ahora conozco a Vetusta y suenan muuy bien.
Talue!

Sr. Calavera dijo...

Lo de la próxima vez me quedo en loja y que venga a verme quien quiera es un directo directísimo, lo que tienes de rubio lo tienes de cabrón. xD

Henmex dijo...

yo como siga la gripe asi me veo volviendo en un barco via Siam...


Tranqui tu haz lo mejor que puedas las cosas y deja de compararte no caigas en el error de vivir pendiente a los demás

Josel3 dijo...

@Héctor: no se por qué pero pensé que te podrían gustar :)

@Barbas: EJEM xD Náh hombre, mientras haya playa en Málaga me tendré que pasar, no os vais a librar de mí tan fácilmente... :P

@Henmex: Yo que tú me ponía a remar pero YA.
Lo otro se intenta siempre, que se consiga es otra cosa pero al menos se intenta ;)

Ramón dijo...

Los regresos a casa son siempre complicados. Quiera o no, cada vez que vuelvo a Madrid acabo con sentimientos encontrados y un cierto bajón a la vuelta. Es duro cortar completamente el cordón umbilical.