17.8.09

Hablemos de zapatos

Imagínate que llevas toda tu vida comprando zapatos en la misma tienda. No has conocido otra cosa, así que para tí el género que ofrecen es lo mejor, lo más cómodo y lo que todo el mundo a tu alrededor compra.

Un día, por azares del karma, ves un anuncio de otra tienda de zapatos, que está un poquito lejos, pero que llama tu atención. Llevas mucho tiempo con unos zapatos un poco ridículos y en tu tienda de toda la vida no parece que haya nada mejor, así que te das una vuelta por la tienda nueva y tras un tiempo decides preguntar por unos zapatos muy llamativos que han captado tu atención. La lejana tienda te los pone a muy buen precio y decides abandonar tu familiar tienda en pos de descubrir lo que la nueva te puede ofrecer.

En un momento dado, tus nuevos zapatos se rompen. Cuando vas a tu nueva tienda descubres que, desgraciadamente, no todos los pares eran como los que ya tenías, y sólo te ofrecen unos baratitos. "Está bien, compraré estos a modo de solución temporal y mientras seguiré buscando otros"- piensas. La búsqueda no es nada sencilla, nigún par de zapatos parece ir a tu medida en la nueva tienda, y a veces añoras la antigüa porque, aunque no tuviera gran cosa, conocías a la demás clientela y les apreciabas.

Los zapatos temporales están durando más de lo que pensabas, circunstancia que has aprovechado para sacarles un poco de partido. Un buen día te descubres acostumbrado a ellos, a pesar de tener claro que no es el modelo que quieres. Sigues buscando, a días con más esperanza, a días con menos...

Entonces, un día paseando por la tienda nueva, ves unos zapatos como los que te gustaría tener, más o menos a tu medida y bien de precio, así que decides preguntar por ellos. Al mismo tiempo, movido por la nostalgia y el desánimo, aprovechas para echarle un ojo al catálogo de tu tienda antigua ( solo para ojear...) y descubres que entre todos los zapatos feos, hay unos que te gustan, también son a tu medida y también tienen buen precio, por lo que también decides preguntar por ellos. Ves que, prácticamente a la vez, ambos dependientes se muestran atentos y valoran tu curiosidad, y te ves con posibilidades de conseguir ambos.

Apostar por los zapatos de la tienda nueva es apostar por tu fidelidad como cliente en la misma. Te ha costado mucho acostumbrarte a esta nueva tienda pero crees que a pesar de las dificultades te has sabido adaptar y que la experiencia ha valido la pena.

Apostar por los zapatos de la tienda antigua es por un lado tragarte tu orgullo, pero por otro volver cerca de los clientes que te han acompañado toda la vida.

Ambos pares tienen ventajas, inconvenientes, ambos son arriesgados... ¿qué harás cuando te los ofrezcan, si es que te ofrecen alguno? Si terminas sin ofertas estarás como ahora (ni tan mal...), si te ofrecen sólo un par la decisión es fácil pero ¿y si te ofrecen los dos?


Hermanos, en verdad os digo que y = x^2

(osea, que estoy hablando en parábolas desas....)



Sí, estoy rayao :/

7 comentarios:

Oxygenox dijo...

No te compliques más de lo necesario y menos ahora que la pelota no está en tu tejado :P Tú, espera a ver si te ofrecen ambos pares entonces será cuando tengas que estrujarte el cerebro y decidir con cuales te quedas. Mientras tanto deja patente tu interés a ambos dependientes por si las moscas... y si al final la crisis te hace estirar aun más los actuales, no te preocupes :P hay muchas más zapaterias por ahí.

oria dijo...

Tu sigue vendiéndote bien para ambos puestos y cuando tengas la oferta final sobre la mesa decides. Intenta localizar a alguien de esas "zapaterías" para que te cuente cómo de bonitos son los zapatos que hacen.

Karz dijo...

Realmente no me gustaría estar en tus zapatos... :P

Y para continuar con la tanda de tópicos, recuerda que 'el cliente siempre tiene la razón'.

Un saludo!!

Marilyn dijo...

Sin duda yo eligiria los nuevos. Ya sabes como soy.. no me gusta el conformismo y de las nuevas experiencias siempre salen cosas buenas aunque te lleves un chasco. Siempre se aprende algo y el que no arriesga no gana. Un besazo Josele!!

Marilyn dijo...

Otra cosa: Imaginate que los nuevos zapatos de la tienda antigua se rompen. Puede que no haya otro par mas que te guste, y una vez que has vuelto a la tienda antigua te seria muy dificil volver a la nueva.. Si piensas que adaptarte a esa tienda ha merecido la pena, lucha por conservarla. Aunque sabes que los clientes de la tienda antigua te echan mucho mucho de menos.. :-(

Anónimo dijo...

Rokeeeeeeeeeeeeeeeeeeee,koje la recortà y pègale un palo a las 2 puuuuuutas zapateriiiiiias xDD

Issss dijo...

Uy uy uy... Ánimo con la decisión. Sinceramente yo nunca pienso las cosas y si luego me arrepiento pues no pasa nada, en su momento hice lo que quería. Lo malo es si no sabes lo que quieres... entonces... tómate una buena cervecita con un colega. Prueba la cerveza Arabier, si todavía no lo has hecho ;).