2.8.09

Hola, ¿le puedo ayudar en algo?

No sé si es porque el viajar se ha incrustado en mi día a día o por el espíritu de Paco Martínez Soria que todo pueblerino lleva dentro, pero el caso es que siempre que viajo termino poniéndome a hablar con algún desconocido aleatorio. Desde las típicas erasmus novatas hasta la pareja de viaje de novios, pasando por familiares de españoles en el exilio, belgas amantes de España y diversa fauna de aeropuerto. Lo de viajar solo ayuda a estar especialmente "receptivo" a la charla, pero hoy he podido comprobar que, aún sin tener ganas de hablar con nadies por venir de depre-post-vacacional, no falla.

Recuerdo que cuando era pequeño me "enfadaba" con mi padre porque él siempre habla con todo el mundo. "Pápa, pero si no los conoces, ¿por qué hablas con ellos?" le solía decir, porque yo era un niño extremadamente tímido. Él es muy tranquilote y se le ve a la legua que es un santo, hace amigos allá donde va y hoy me ha hecho gracia descubrir ese parecido razonable, salvando las distancias (servidor es bastante más socarrón).

En el caso de hoy, un matrimonio con hijos andaban un poco perdidos en mi odiado aeropuerto de Charleroi y me sentí en el deber moral de socorrerles. No sé si esto se me pasará y me volveré insensible algún día al sufrimiento del compatriota que llega a tierra extraña y no sabe ni dónde está de patas... También se ha dado el caso contrario y he echado un cable a belgas recién aterrizados en España, pero esto es más bien por ver la cara que ponen al ver que un español no solo les ayuda sino que además les habla en mordoriano (los que me conocen ya saben mi manía por eliminar clichés :D ). Hay que añadir que no siempre hablo para ayudar y que, en muchas ocasiones, solo me he puesto a hablar con alguien para matar el tiempo, satisfacer mi curiosidad (cotillear es una palabra muy fea...), intercambiar impresiones sobre el clima (tema estrella)... Que nadie se piense que voy de Buen Samaritano, en todo caso, si me está leyendo, Señor Ryanair, exijo comisión, que parezco un puesto de información ambulante.

Sobre las minivacaciones hay tanto que decir que paso de contar nada, ya verán las fotos los que me tengan en el facebook :P Lo único a resaltar es la sensación que te deja el síndrome post vacacional cuando el "lugar de ensueño" que has tenido como destino es tu propio país. Me explico: quien va a Acapulco de vacaciones y le gusta sabe que no podrá tener esa vida para siempre, aunque se vaya allí necesitaría trabajar para salir adelante y tal. Sin embargo, cuando tu "turisteo" consiste en meterte en el día a día de una ciudad de tu país (Zaragoza en este caso), pienso que es más difícil romper con esos días. Al fin y al cabo has estado de vacaciones, no es un día a día "normal", pero quizás el plantearte un día a día normal no te resulte tan inverosimil como hacer lo propio con Acapulco.

Ala, ahí lo dejo pa que penseis :P

3 comentarios:

Correcaminos dijo...

Y yo sin pedirte longaniza... si es que no tengo perdón.

Falo dijo...

y la cara de la familia mordoriana cuando le preguntases si necesitaban algo sería como la del Grito de Munch no? xDD

Karz dijo...

Tío, la gente que ayuda a los desamparados en aeropuertos es más que necesaria. Si dios no me hubiese dao esta cara de niño bueno (jaus) es bastante probable que todavía estuviese dando vueltas entre el aeropuerto y la estación de Charleroi, perdido rumbo a Hasselt.

PD.: Tienes mi voto para que Ryanair empiece a pasarte tu comisión XD