20.10.09

A la germana

Alemania, qué hermosa eres. Apenas llevo 24 horas en Mainz, capital del estado de Rheinland-Pfalz, y creo que ya tengo motivos suficientes para amarla.

Calles limpias y seguras, poco tráfico, centro histórico precioso, el Rin, supermercados que abren hasta las mil, comida barata y abundante, hace frío pero con sol... El idioma es un poco latazo, pero se parece al holandés más de lo que yo pensaba y más o menos me puedo entender con la peña para lo básico, así que genial. Me da un poco de miedo la germanofilia, de la que en su día mi querido Madriles me advirtió (no en vano, él terminó viviendo en Bremen unos meses...), voy a empezar a buscarle pegas al país que si no la hemos liao xD

Mi ruta por Mainz empezó ayer por la noche cuando, tras un largo viaje en coche desde Bélgica, al fin pude dejar mis bártulos en el hotel. Estaba muerto de hambre y me metí en el primer sitio que pillé, del que salí llenísimo y muy contento con el precio. ¿Por qué será tan caro salir a cenar en Belgium? En fin, el caso es que la ciudad me resultó bastante atractiva, pero hacía un frío que cortaba así que me volví a descansar, decidido a levantarme temprano y dar una vuelta por el paseo del río.

Así lo hice esta mañana y no me arrepiento, siempre he pensado que ver cómo una ciudad se despierta es todo un espectáculo y en mi caso, desde luego que lo fué. Me dirigí al río, donde ya la gente paseaba a sus perros, daban su carrerita matinal, o hacían Tai-chi con una katana de metro y medio (tengo fotos de esto último, las subiré en cuanto al portátil le de la gana de leer la SD de la cámara). Frío, pero las penas con pan sol son menos, no me extendí mucho en el paseo, que había que currar y los nervios me siguen pudiendo estos días.

Después de la jornada laboral, muy entretenida por cierto, dí una vuelta por el centro, que si bien no tiene demasiado que ver, en conjunto resulta bastante pintoresco. Lo más destacable es la pedazo de catedral de San Martín, de estilo románico, muy distinto al habitual gótico que puebla mi querido país del chocolate y las frites. Hacía mucho tiempo que no me recorría una ciudad cámara en ristre sin más compañía que la música del mp3, y me vino bastante bien para desconectar de todo :)

¡ A ver cómo sigue la semana !

4 comentarios:

Karz dijo...

Ya es tarde para decirlo, pero yo siempre que llego a una ciudad nueva lo primero que hago es desayunarme un par de parrots. Si no lo has hecho todavía, hazlo.

PD.: Te envidio un webo :)

Иbah dijo...

Disfruta la experiencia. Y, en cuanto a las pegas, al final son las que uno y cómo uno quiera considerarlas, porque, como sabes, "en todas partes cuecen habas".

Un saludo Herr Cobos...

Clausius dijo...

Pues eso que no has venido a Baviera, que le da mil millones de vueltas a los alemanes del oeste. Lo chulo allí es hacerte la ruta de los castillos del Rin y llegar hasta Koblenz. O si no te pillas un S bahn y en nada estás en Frankfurt, que es una ciudad que me gusta bastante, para llevar la contraria al resto del mundo...

Lo de supermercados abiertos hasta las mil será cosa de una ciudad grande, porque a mí me cierran a las 8. Y lo del precio por comer, lo comparto. ¿También está sobrevalorada Bélgica?

LG

Anónimo dijo...

ups sorry delete plz [url=http://duhum.com].[/url]