26.12.09

¿Cuándo te vuelves?

- No sé, llevo todo el día un poco penoso, lloraría por cualquier cosa.
- Pero hombre, ¡que es Navidad! Además estás con tu familia, tus amigos... ¿Preferirías estar en otro sitio?
- No es eso. Quizás me hayan preguntado demasiadas veces eso de "Cuándo te vuelves".
- Uyuyuyyy, yo me conozco eso...
- Sé que es culpa mía, siempre planteé mi estancia en el extranjero como algo temporal, en parte para tener contenta a la gente, en parte porque ni yo sé cuánto más querré estar... Pero no es fácil llevar dos vidas para adelante, y comprobar que en ambas te faltan cosas de la otra.
- ¿Sabes? No tenemos derecho a quejarnos. Hicimos lo que muchos no se atrevieron a hacer, cumplimos sus sueños: sabemos idiomas, tenemos buenos trabajos, viajamos...
- ¿Y cómo se elimina la melancolía? ¿cómo ser feliz con lo que uno tiene, si sabe que le faltan cosas para ser feliz?
- Eso, amigo mio, forma parte de la vida. Si no hubieras salido nunca soñarías con salir, si estás fuera echarás de menos a los que se quedan y si te vuelves echarás de menos estar fuera.
- Inconformismo como norma de vida...
- Mejor llamémoslo ambición. La ambición, bien canalizada, es una gran herramienta profesional y personalmente hablando.
- Estamos penados.
- Pero ¿y lo bien que estamos? :)


A Paco :)

4 comentarios:

Karz dijo...

La melancolía no se puede erradicar. Es insolvente, como el Barbas...

Oxygenox dijo...

La melancolia no tiene porqué ser mala, te recuerda las cosas importantes de la vida y te hace ver las cosas son perspectiva. :P Tendré que aportar el punto positivo una vez más :P (ojo, que no me canso)

Vicky dijo...

hermosa reflexion

ende dijo...

no se como he llegado hasta tu blog...y menos hasta esta entrada en particular...imagino q será por lo de D.F (yo marcho en unos meses a pasar curso entero). He compartido esa melancolía pero tb la satisfacción de ser, cada vez que conozco un lugar nuevo, más consciente del mundo que vivimos. Los inconformistas nunca dejamos de buscar. Suerte en tu búsqueda!
Un saludo desde Salamanca, Irene