Quien me conoce sabe que hay dos cosas típicas en mi persona: una es la falta de orientación y la otra es mi N-GAGE. Adquirí esta reliquia hace nada menos que 5 años de segunda mano, por lo que en total el móvil tiene más de 6 años. No obstante, aún hoy la gente se sigue impresionando por su diseño, los más despistados preguntan si es nuevo, los más frikis se llevan las manos a la cabeza...
De mi móvil he oído de todo: "Parece una psp!", "Esto es un ordenador, no?", "Huy, pero qué raro lo coges para hablar!", "Qué ladrillaco!!"... El caso es que mi N-panadilla no deja indiferente a nadie.
He vivido muchas aventuras con ella: la usaba de pendrive en la facultad, sus mp3 me han acompañado en mis viajes, fue mi primer movil con tarjeta belga... Ya intenté jubilarla una vez, allá por 2006, cuando adquirí un nokia 6670. Pero también allá por 2006 me vine para acá y el 6670 no estaba liberado, así que la volví a sacar del baúl de los recuerdos, hasta hoy.
Nunca me dió ningún problema, y eso que le hice mil perrerías instalando emuladores, juegos java, aplicaciones chorras... Al final la batería le empezó a durar demasiado poco y, en un intento por salvarla, le transplanté la batería del 6670. Pan para hoy, hambre para mañana: cuando he visto que esta batería también empezaba a durar lo justo he tenido que tomar la drástica decisión de jubilarla. Ya ha cumplido su cometido más que de sobra y se merece un descanso en el cajón de las tecnologías olvidadas. Hay que ver lo que me cuesta deshacerme de mis cachivaches, siendo informático...
El sustituto ha sido un LG M380, un modelo bastante pijo para lo que ha costado, que pesa muy poco y que también puedo usar de reproductor mp3. No le pido más a un móvil. Digamos todos juntos adiós a una parte muy importante de mi vida.
*dicho lo cual, se fué a una esquina a llorar*