Como cada país, UK tiene sus cosas malas y sus cosas menos malas, pero quizás lo que llame más la atención sea el choque cultural que les separa del resto del continente: esa isla es un auténtico show! La gente cobra semanalmente, gasta semanalmente, viven el momento mucho más que la vieja Europa. Quizás yo esté demasiado acostumbrado a lo belga y no sea objetivo, pero desde luego no es un país donde me gustaría vivir.
Hacía casi una semana que nos habíamos colado en la Great Britain y tocaba volver, después de unos días currando como locos. Ni el tráfico ni la climatología acompañaban, así que para cuando llegamos al eurotunnel, nos informaron de que el próximo con plaza disponible saldría a las 6 de la mañana. Como eran las 10 de la noche decidimos buscar un hotel y probar más suerte al día siguiente. En UK no hay Campanile, hay Premier Inn, que viene a ser lo mismo por lo que, por supuesto, la maldición nos persiguió.
Suplicamos asilo en varios sitios que estaban hasta la bandera, hasta que en uno aceptaron ayudarnos y nos arreglaron una reserva en otro hotel, en Folkestone. Es el hotel más creepy en el que he estado en mi vida: el edificio estilo victoriano, precioso de día, pero de noche daba un acojone de cuidado. El resto, típico inglés: butacón, suelo enmoquetado (por supuesto, cuarto de baño incluido), papel pintado en las paredes...
Ya hemos vuelto de la isla, con algún kilo de más (o de menos) por tanto fish and chips, y un par de trapos comprados en las eternas rebajas inglesas. England, qué bizarra y hermosa eres.
2 comentarios:
Esa habitación da mucho miedo!
Vaya tío, ami me encanta uk por todo eso, pero no creo que viviera allí más de dos años. La habitación tela xD
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