6.9.10

La vuelta al cole (y ya no se cuántas van)

Desde que mi madre me metió en la guardería de las monjas allá por el año 88, no he pasado más de 6 meses fuera de una institución formativa: colegio, instituto, universidad, escuela de idiomas, escuela de adultos... Ya no sé si me obligo a estudiar o simplemente no sé vivir sin hacerlo, aunque mirando mis calificaciones diría más bien lo primero :D

Así que siguiendo con la tradición de todas las primeras semanas de septiembre de estos últimos 3 años, me fui al CVO de Mechelen con el señor Correcaminos, a ver si nos apuntábamos a algo. Mi opción era francés, pero recordando a nuestra querida profa (más conocida como la Wendy) se me quitaron las ganas. Otro año más de francés a paso de tortuga... No se nos hacía muy apetecible a ninguno de los dos, y este año Correcaminos quiere estudiar holandés así que en principio parecía que los tiros iban a ir por otro lado. Ilusos.

Nos pusimos a hacer cola, que eso también es tradición las 2 o 3 primeras semanas de cursos. Sinceramente no entiendo cómo un centro con tantos cursos puede abrir el periodo de inscripción 2 días antes de que las clases empiecen pero bueno, no se qué me extraña en el país en el que hay bares que cierran los domingos y tiendas que cierran en lunes... Eran las 5.30 así que, como también es típico, hubo que esperar a las 6 para que los de la secretaría terminasen de cenar porque "Tussen 5 en 6 eten ze met vork en mes".

Esperando nos encontramos con antiguos compañeros y algún que otro español nuevo y despistao que quería aprender Mordoriano. Es curioso como un sitio que al principio me parecía tan hostil se ha convertido en punto de encuentro año tras año; aún así, sigo sin tenerle cariño al edificio, me sigue pareciendo igual de soviético y las instalaciones siguen siendo lo peor. Pero bueno, 60 euros por un curso de 4 meses no da como para pedir mucho más.

Seguíamos esperando y cuando ya nos tocaba, la Wendy apareció de la nada hablándonos en su maravilloso francés aflamencado. Inmediatamente le dijo al tipo de secretaría (que es el feo de los Calatrava en belga) que nosotros íbamos a apuntarnos a Francés con ella. Nuestra intención, más que nada, era recoger el diploma del año anterior y salir por patas, pero no sé muy bien cómo, 10 minutos después y 60 euros menos, estábamos inscritos en Francés 2.1. Oh la lá.

Aún en estado de shock por lo sucedido, nos disponíamos a salir del edificio cuando nos encontramos con Gunter, un chico un poco especial (por no decir que está empanao) que iba a clase con nosotros el año pasado y con el que no me es posible comunicarme en ningún idioma sin repetir las cosas 5 veces y que él me las repita otras tantas. Nos preguntó que si íbamos a clase y le dijimos que estábamos apuntados pero no íbamos porque no teníamos libros. El chaval no lo entendió y nos acompañó un trecho a la puerta mientras preguntaba "Ah, pero ¿por aquí se llega antes?". Costó un poco pero al final entendió que éramos unos vulgares piarderos/raboneros/que hacíamos campana/pellas o como narices se diga en vuestra ubicación, torció el gesto y se subió a clase. No, no le he echado de menos durante el verano.

En honor a la verdad, este año me apetece atender a cursos tanto como que me saquen los globos oculares con tenacillas dentadas al rojo vivo. Estoy un poco quemado de mi rutina y volver a ella no es la idea que tenía en mente pero bueno, un día a la semana tampoco acabará conmigo. Todo sea por tener otro diplomilla más, que nunca se sabe.

3 comentarios:

Karz dijo...

¡Apuntate a japo! que por cierto me dieron pomada y tengo que repetir primero. Fallé en mis cálculos y cuando pensé que el examen sería de unos 10 temas al final resultó que fueron 16...

Es igual, me matricularé de primero e iré a clases de segundo y luego dejaré de ir, como manda la tradición.

aLi dijo...

juuu, pos yo tengo unos zapatos nuevos y me he apuntao a alemán

Por cierto, la wendy es una crack, os ha vendio la moto toa entera!!

Philipus dijo...

Nada nada, Joselillo, no te quejes, que verás como te lo pasas de lujo con la Wendy y te viene de cojones aprender ese francés, que nunca se sabe pa lo que pueda hacer falta, :P
Un abrazo, belgueño.