19.9.10

Cuando los papás vienen de visita

Ya hace unos días que se fueron y me han dejado la casa un poco vacía. Lo cual es bastante comprensible, ya que 40 metros cuadrados para 4 personas no es suficiente. Pero aún así, yo feliz y agustito de tenes a mis papás y mi hermana por tierras de Mordor.

Para unos, era ya su segunda vez en el plat pays. Para la benjamina fue su primer avión, su primer gofre, su primera duvel... Y para mí... bueno, yo estaba (más) hiperactivo, señalando a todos lados para que vieran todo, ofreciéndoles comida y bebida sin parar, preguntando cada 10 minutos si estaban bien, si tenían frío o calor, si les había gustado la comida... No se podía negar que me hace una ilusión tremenda que ellos, precisamente ellos, vengan.

Siempre hemos sido una familia humilde, estas han sido nuestras primeras vacaciones juntos propiamente dichas así que alegría doble el poder ofrecerles mi casa, mi coche (de alquiler) y mi país de residencia para que pasaran unos días un poco distintos. ¡Y tanto que los pasaron! Brujas, Gante, Bruselas, París, Amberes ... mucho visto, mucho andado pero lo mejor de todo fue, sin duda, estar los 4 sentados en mi sofá viendo la tele, sin otra ocupación que estar los unos con los otros.

Y para ilustrar, ahí van unas fotillos! :D



Mañana llegan Fali y Ché, y en 4 días el Karz y la Ali! visitas FTW!

6.9.10

La vuelta al cole (y ya no se cuántas van)

Desde que mi madre me metió en la guardería de las monjas allá por el año 88, no he pasado más de 6 meses fuera de una institución formativa: colegio, instituto, universidad, escuela de idiomas, escuela de adultos... Ya no sé si me obligo a estudiar o simplemente no sé vivir sin hacerlo, aunque mirando mis calificaciones diría más bien lo primero :D

Así que siguiendo con la tradición de todas las primeras semanas de septiembre de estos últimos 3 años, me fui al CVO de Mechelen con el señor Correcaminos, a ver si nos apuntábamos a algo. Mi opción era francés, pero recordando a nuestra querida profa (más conocida como la Wendy) se me quitaron las ganas. Otro año más de francés a paso de tortuga... No se nos hacía muy apetecible a ninguno de los dos, y este año Correcaminos quiere estudiar holandés así que en principio parecía que los tiros iban a ir por otro lado. Ilusos.

Nos pusimos a hacer cola, que eso también es tradición las 2 o 3 primeras semanas de cursos. Sinceramente no entiendo cómo un centro con tantos cursos puede abrir el periodo de inscripción 2 días antes de que las clases empiecen pero bueno, no se qué me extraña en el país en el que hay bares que cierran los domingos y tiendas que cierran en lunes... Eran las 5.30 así que, como también es típico, hubo que esperar a las 6 para que los de la secretaría terminasen de cenar porque "Tussen 5 en 6 eten ze met vork en mes".

Esperando nos encontramos con antiguos compañeros y algún que otro español nuevo y despistao que quería aprender Mordoriano. Es curioso como un sitio que al principio me parecía tan hostil se ha convertido en punto de encuentro año tras año; aún así, sigo sin tenerle cariño al edificio, me sigue pareciendo igual de soviético y las instalaciones siguen siendo lo peor. Pero bueno, 60 euros por un curso de 4 meses no da como para pedir mucho más.

Seguíamos esperando y cuando ya nos tocaba, la Wendy apareció de la nada hablándonos en su maravilloso francés aflamencado. Inmediatamente le dijo al tipo de secretaría (que es el feo de los Calatrava en belga) que nosotros íbamos a apuntarnos a Francés con ella. Nuestra intención, más que nada, era recoger el diploma del año anterior y salir por patas, pero no sé muy bien cómo, 10 minutos después y 60 euros menos, estábamos inscritos en Francés 2.1. Oh la lá.

Aún en estado de shock por lo sucedido, nos disponíamos a salir del edificio cuando nos encontramos con Gunter, un chico un poco especial (por no decir que está empanao) que iba a clase con nosotros el año pasado y con el que no me es posible comunicarme en ningún idioma sin repetir las cosas 5 veces y que él me las repita otras tantas. Nos preguntó que si íbamos a clase y le dijimos que estábamos apuntados pero no íbamos porque no teníamos libros. El chaval no lo entendió y nos acompañó un trecho a la puerta mientras preguntaba "Ah, pero ¿por aquí se llega antes?". Costó un poco pero al final entendió que éramos unos vulgares piarderos/raboneros/que hacíamos campana/pellas o como narices se diga en vuestra ubicación, torció el gesto y se subió a clase. No, no le he echado de menos durante el verano.

En honor a la verdad, este año me apetece atender a cursos tanto como que me saquen los globos oculares con tenacillas dentadas al rojo vivo. Estoy un poco quemado de mi rutina y volver a ella no es la idea que tenía en mente pero bueno, un día a la semana tampoco acabará conmigo. Todo sea por tener otro diplomilla más, que nunca se sabe.

3.9.10

Los 4 años

Hoy hace 4 años que puse el pié en Bélgica por primera vez. Si aquel día me hubieran dicho todo lo que me iba a pasar a partir de ahí, supongo que me lo habría pensado 2 veces... Pero hubiera venido igualmente.

Dicen que cuando llevas 4 años en un sitio, ya no te vuelves. Ahí yo puedo hacer trampa, porque pasé unos meses entre medias viviendo en España, y en Amberes "solo" llevo 2 años y medio. Y de lo de quedarse... no me termina de ocurrir.

No estoy mal aquí, y puedo estar orgulloso de haber conseguido muchas cosas en el terreno profesional y personal, pero no veo que hoy por hoy ninguno de mis "logros" me ate especialmente a este país. Hasta ahora me ha dado pereza ponerme a buscar nuevos horizontes, pero ha sido últimamente al ver que hay mucha gente que viene y va, cuando me he dado cuenta de que yo también estoy ahí, que no me tengo que limitar a observar y que cuando quiera, puedo echar a volar.

¿Volver a España? Tal y como están las cosas, no lo veo demasiado claro, pero como opción siempre estará ahí. ¿A dónde entonces? Ni idea. Pero parece que esto de los 4 años está teniendo el efecto contrario en mí, aunque también se lo puedo achacar al mal tiempo de estas últimas semanas, que siempre lo pone a uno más negativo y con más ganas de mandar todo a la mierda.

Sea como sea, y sea como vaya a ser, hoy hace 4 años que llegué a este país con una maleta de 23 kg + 10 kg de equipaje de mano. No he creado mi propio imperio ni me he hecho rico, pero tampoco tengo deudas y el otro día me compré una tele de esas finicas. Por lo demás, salvo el bagaje invisible del aprendizaje y el madurar, el menda está igual que estaba entonces. Y no sé si eso es bueno o malo, pero es así. Y me da a mi que el próximo 3 de septiembre, lo mismo no me pilla aquí.

1.9.10

Interaccionando con los belgas (o el hombre que susurraba a los caballos)

A menudo comento que las relaciones con los belgas son... Especiales. Por supuesto no se puede generalizar y todo depende de la persona y blablablá. Pero si hay algo que he notado y puedo decir que se trata de un denominador común en una gran mayoría de las personas es la manía de andarse por las ramas. Luego ellos se quejan de que los holandeses son muy directos, y se quejan "con razón" porque realmente lo son, pero aún así mis queridos camaradas se siguen llevando la palma en cuanto a bizarrismo.

Os voy a poner un ejemplo muy concreto de un intercambio de sms:

Belga: Hola, qué haces esta noche?

Josel3: Pues no tengo nada planeado, tomamos algo?

B: Vale, pero tengo que ir a un recado y no me va a dar tiempo a ducharme.

J: Da igual, yo estoy vago y paso de salir, tomamos algo en mi casa si quieres.

B: La verdad es que estoy algo cansado y el plan tranquilo me parece bien.

J: Como quieras, tengo cerveza en casa.

B: Buff pues yo alcohol no puedo que me quedo sopa.

J: Cómprate lo que te apetezca en el badulake de la esquina, más fácil imposible.

B: Oye pero igual se va a hacer tarde para estar en tu casa, no?

J: Mira, tienes razón, nos vemos otro día.

B: ¿Estas enfadado?

J: No, no estoy enfadado, pero si no quieres venir simplemente dímelo y no me pongas más excusas!

B: Ok, ¿qué haces mañana?

J: ...


Ains, qué poquita sangre... Y cuánta paciencia hay que tener!