24.10.10

Het spaanse vlieg

Es divertido como uno nunca deja de aprender cosas sobre su propio país.

El viernes pasado, aprovechando las últimas horas de la jornada laboral para hacer alguna que otra broma y hablar de los planes para el fin de semana, estaba yo de palique con mi compañero el friki, cuando la conversación derivó a lo que siempre suele derivar: guarreridas (españolas en este caso, por estar yo involucrado).

No sé muy bien cómo llegamos a ese tema pero mi compañero sugirió que yo debería tener mucho aguante en las artes amatorias por ser español. "Spaanse vlieg" comentó. Yo, que pensaba que ese era el nuevo mote de Nacho Vidal, asentí, sonreí, pero no tenía ni idea de qué me hablaba. El chaval vio mi desconcierto y me preguntó, ¿de verdad no sabes de qué te estoy hablando? "Spaanse vlieg" repitió (mosca española en castellano). Así que me fui para la wikipedia y encontré esto.

Para el que no tenga ganas de leerse todo el artículo, resulta que la mosca española es un insecto muy conocido en este lado de Europa por sus propiedades afrodisiacas. Nunca te acostarás sin saber algo más :)

19.10.10

Koln es Colonia?

Hace unas semanas tuve unos días bastante ajetreados viajando por Europa por temas de trabajo. El trayecto incluía varios destinos en pocos días por lo que no dio tiempo a disfrutar mucho, pero como cada viaje, este también tuvo su anécdota.

Mi primer trayecto era Amberes-Bruselas-Colonia, en tren. Yo no tenía especialmente claro dónde me tenía que sentar, y me di una vuelta por los vagones hasta que vi uno que, sin ser primera clase, estaba bastante vacío, y allí que me senté dispuesto a escuchar música y dormitar las 2 siguientes horas... ¡qué equivocado estaba!

Un chaval había seguido mis pasos por el tren y, en cuanto me senté, me preguntó en algo así como inglés "Do you Sit number?". Yo simplemente le contesté "Eres español, ¿no?" Y ante la afirmativa respuesta le comenté que no había número de asiento en su reserva, que se sentara donde quisiera y se hiciera el loco cuando viniera el revisor, que eso siempre nos funciona a los extranjeros. Y obviamente, se sentó a mi lado y comenzó a hablar.

Su historia era la historia de cualquier hijo de vecino que se decide a probar suerte con una "leyenda urbana". El tipo, tras unos meses trabajando en Bélgica, iba a Colonia a comprarse un coche para bajárselo a España. Por lo visto tenía controlado un par de talleres donde mirar, sabía qué papeles había que pedir ... y ya está. Armado con un GPS y una libretilla de notas, el chaval se iba a la aventura alemana.

Yo, que igual peco de previsor, le pregunté si había hablado con algún taller, no sea que no hablaran inglés (cosa bastante probable en un taller en Alemania, España o la cochinchina). El chaval puso cara de circunstancias y me dijo que ya se las apañaría. Por el camino me estuvo contando que era del norte de españa, que las cosas estan muy mal por allí, y que se quiere ir a Londres de camarero para mejorar el inglés. Vamos, lo que viene siendo un cliché con patas, un reflejo de lo que la gente piensa de españa y del extranjero cuando lo primero lo tienen demasiado visto y lo segundo por ver. No le culpo, yo también tuve esas ideas en la cabeza en algún momento de mi vida, pero la (poca) experiencia que tengo ya me hace ver si algo es una buena idea, una pérdida de tiempo o simplemente una distracción bastante satisfactoria.

Cuando llegábamos a Koln le insté a bajarnos. El me respondió: "¿Koln es Colonia?". Le deseé suerte y, aguantándome una carcajada, me fui a por mi siguiente tren.

15.10.10

Algo se muere en el alma...

...cuando un amigo se va (ole....)

Cuando uno sale fuera (de su ciudad, no necesariamente al extranjero) hay cosas que al principio echa mucho de menos. Y no estamos hablando de la comida, o del clima... a eso te acostumbras y punto. Lo que realmente se echa de menos (o al menos, lo que yo he echado mucho de menos) es la sensación de "familia". No de la familia carnal, con la que te puedes llevar más o menos bien... La otra familia.

Esa familia cuya casa sabes que tienes siempre a disposición. Los que te llaman cuando estás enfermo, cuando tienen ganas de marcha o simplemente porque se aburren y hace tiempo que no saben de ti. La familia a la que acudes cuando te quieres tomar un café y charlar a corazón abierto, o cuando quieres comprarte ropa y no te apetece ir solo.

Ese tipo de familia la suelen formar amigos que ya llevan años andando a tu lado y con los que hay una especial conexión, y por lo tanto, contar con esas personas cuando acabas de llegar a un lugar es bastante difícil, por no decir imposible. A veces vivir en el extranjero es como estar en la casa de Gran Hermano, que todo "se magnifica" por estar lejos de los tuyos, así que las penas son más tristes, y las alegrías duran más, y gusta tener gente con la que compartirlo todo. Si particularizamos un poco y añadimos que Bélgica es un lugar de paso, la cosa se complica un poco más.

Yo soy un tipo muy afortunado, porque en Amberes he podido encontrar esa familia que tanta falta hace. Y en un par de semanas, una parte muy importante de esa familia se me va, a seguir buscando su suerte en otro país, con otra lengua y otras costumbres. Estoy seguro de que ellos serán familia de alguien allí, porque así son, acogedores y campechanos a más no poder. Y también estoy seguro de que, aunque lejos, seguirán siendo mi familia. ¡Todavía no se han ido y ya tengo ganas de ir a verlos allí!

Y para que no quede tan negativo eso de que Bélgica es un lugar de paso, aprovecho para darle la bienvenida oficial a la blogósfera hispanobelga a los autores de Desayuno con Amberes. Es genial esto de que venga gente nueva a la ciudad y además de majetes sean bloggers :D