30.4.11

Expectativas

Es curioso como la vida (o Dios, o el destino, en lo que crea cada uno) nos va enseñando, entre otras muchas cosas, que las espectativas son algo que se debe tener poco/nada en cuenta. A mi esta lección me está costando bastante aprenderla, y me he llevado más de un disgusto y un cabreo por esto, aunque también alguna alegría. ¿Y a qué viene esto? Pues empecemos desde el principio.

Hace unos meses me puse a buscar otro trabajo. El de ahora está bien, gano un sueldo decente y viajo mucho, así que se supone que no debería tener queja... o si? Las condiciones están bien, pero el trabajo en sí, mi tarea diaria, es la de chico de sistemas, algo que (con todo mi respeto a los chicos de sistemas) aborrezco cada día más. Así que como la informática es una ciencia amplia decidí empezar a buscar nuevos retos, retos que mi actual empresa no me puede ofrecer. Buscando y buscando, y echando algún que otro currículum, hace cosa de un mes me llamaron de 2 sitios distintos.

El primer sitio no correspondía mucho con lo que yo quería hacer. Función amplia y poco clara, empresa informática tocha de la que yo nunca había oído hablar... No sabía muy bien cómo me habían localizado ni qué querían de mí, pero allí que me presenté a la primera entrevista.

El segundo sitio ofertaba uno de mis trabajos soñados: programador de móviles Android! Aunque la empresa parecía bastante más pequeña, me daba buena espina y me hizo mucha ilusión que me llamaran para la primera entrevista... y allí estuve también.

Tras la primera entrevista en ambos sitios mi opinión había cambiado drásticamente.

La primera empresa resultó ser un sitio que se preocupaba por formar y certificar a trabajadores, sedes en 47 países, ambiente internacional, buenas condiciones laborales y muchos campos posibles en los que trabajar. La entrevista transcurrió en holandés prácticamente en su totalidad, cosa que me hizo sentir orgulloso de mis progresos, y cuando al final el entrevistador me pidió hablar en inglés para comprobar mi nivel, me pude lucir un poquito más. Salí de la entrevista contento, casi eufórico, sabía que les había gustado y ellos me gustaban, pero no había que emocionarse tan pronto, aún me tenían que llamar para la siguiente, si es que de verdad les había gustado. Expectativas: de 0 a 100.

En la segunda empresa solo vi desorganización, de estas veces que entras a un sitio y no te gusta al momento, pero no sabes por qué. Tras valorar que mi experiencia no era la suficiente para el puesto que solicitaba (cosa que podrían haber averiguado fácilmente mirando el CV que les mandé) me ofrecieron un puesto de mitad chico de sistemas mitad programador, que a mi me sonaba a chico de sistemas que programa en sus horas extra... La entrevista transcurrió en inglés, pero me preguntaron cosas muy técnicas y específicas sobre lenguajes de programación y yo, que llevo 3 años sin tocar una línea de código, me defendí como pude pero claramente no fue suficiente. Salí de la entrevista cabreado, conmigo por no haber seguido programando, con ellos por hacerme esa encerrona y con el mundo por ser tan injusto. Maldecí el día que puse el pié en Bélgica y juré que si no encontraba otra cosa pronto me iría de aquí sin mirar atrás. Ya sabes, los típicos cabreos... No esperaba llamada para la segunda entrevista y, a decir verdad, ni la quería. Expectativas: de 100 a 0

Curioso resultado, ambas empresas volvieron a contactar conmigo para una segunda entrevista. Expectativas: más confusas que nunca.

Volví a la segunda empresa, donde me hicieron pasar unos test de inteligencia, más preguntas de programación, más entrevistas con más gente (en total hablé con unas 5 personas diferentes entre las 2 entrevistas) diciendo exactamente lo mismo a todos, sin que en ningún momento me hablaran de salario, ventajas, ni nada por el estilo. Los test salieron muy bien, y parece que, aunque fuese para el puesto de pseudo chico de sistemas, les gustaba. Expectativas: de 0 a 50.

Volví a la primera empresa, y me metieron en una entrevista con mucha peña, en muchos idiomas y preguntando cuestiones técnicas y personales, de coaching barato del tipo "cómo manejas el stress" (me pregunto si alguien contesta a esas cosas que le da porrazos al teclado o algo así xD). He de reconocer que no salí muy contento de esta entrevista, me abrumó bastante, pero luego al pensarlo en frío me dí cuenta de que no había ido tan mal. Expectativas: de 100 a 50.

Resultados:

La segunda empresa me contacta. Que lo sienten pero que a pesar de que les he encantado y que los test los he sacado de puta madre, no he demostrado interés suficiente en aprender(¿?¿?¿?¿?) y lo que ellos me ofrecerían en términos de salario sería bajar mucho lo que tengo ahora (que tampoco es una millonada), así que son buenos conmigo y me dejan marchar para que encuentre algo mejor (insisto, ¿?¿?¿?¿?¿?). Expectativas: a tomar por el culo.

La primera empresa me contacta. Me quieren proponer un contrato y quieren que me acerque para ver qué me parece. Echo cuentas, me lo pienso unas horas y nada más: lo tengo claro, me voy con ellos sin rechistar. Se lo comento a mi jefe, que me felicita y me anima, y la semana pasada firmo el contrato con la nueva company. Expectativas: FUCK YEAH!

Perdón por el tochazo pero es algo que se tenía que contar entero y a la vez, para que no quedara demasiado inconexo. Después de esto creo que ya me ha quedado claro que se puede esperar CUALQUIER COSA de todo, y que no hay que dar la guerra por perdida cuando una batalla va mal.

Tengo zapatos nuevos y estoy muy contento :)

6.4.11

Cumpliendo años

Y una vez más, avanzamos en la inexorable rampa que lleva a los 30. Que no, que todavía no, pero cada vez quedan más cerca! Y supongo que eso es bueno.

Cuando uno cumple años ( o sube de nivel) es inevitable echar la vista atrás, ver las cosas que han cambiado este último año, las que han seguido ahí, y las que te gustaría que continuaran por muchos años. No sé si motivado por estos pensamientos, hace unos días me puse a buscar gente en Feisbuk. Gente de la que recordaba sus nombres, con la que había pasado buenos momentos, sobre todo en mi adolescencia. Y encontré mucha! Vi sus fotos, ell@s también han madurado, también se les notan los años. Alcancé a cotillear lo que pude, algunos compartían más información, dónde vivían, si tenían pareja, etc... pero no me atreví a dar señales de que yo estaba al otro lado.

Decidí permanecer en el anonimato, y no sé si hice bien, pero no me apetecía rememorar tiempos pasados hipotéticamente mejores. No me avergüenzo de mi pasado ni mucho menos, pero me dio por pensar que era una etapa pasada, y que agua pasada no mueve molino. Al fin y al cabo, la gente que permanece en tu vida lo hace por alguna razón, o eso me gusta creer.

Este cumpleaños fué muy festejado, en varios paises, con varias personas, muchos regalos... hacía años que no tenía un cumpleaños tan completo. Y eso es motivo para dar gracias, y al menos, escribir un poquito en el blog.